Publicado em: 19/08/2020
La radiación
solar es un componente ambiental muy importante que, además de proporcionar
energía luminosa para la fotosíntesis, también proporciona señales ambientales
para una variedad de procesos fisiológicos en la soja. En este contexto, además
de la intensidad de la radiación, la duración y calidad del espectro de luz son
determinantes de las respuestas morfológicas y fenotípicas que se marcan en la
soja, como la altura de la planta, la inducción de la floración y la ontogenia
(Thomas, 1994).
En la Figura se puede verificar el efecto de los niveles de sombra sobre la disminución del rendimiento de la soja (Wahua; Miller, 1978)
Por otro
lado, los datos experimentales sobre el "enriquecimiento" de la
radiación solar al comienzo de la floración de la soja proporcionaron aumentos
de rendimiento de hasta 250% (Mathew et al., 2000).
Los
resultados tanto del sombreado como del enriquecimiento ilustran muy bien la
importancia de la radiación solar para el rendimiento de la soja. Bajo la
máxima radiación solar, la soja produce rendimientos máximos siempre que esté
bien abastecida de agua (Liu et al., 2006). Sin embargo, si hay un déficit de
agua, el rendimiento puede ser mayor en un entorno con menos radiación solar.
